Sobre géneros y diversidad sexual, el reciente número de Universidades

Ciudad de México, 25 de octubre de 2019

Universidades, la publicación trimestral de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), presentó su número temático 81, el cual abordó los géneros y la diversidad sexual en el entramado o ausencia de los protocolos universitarios de inclusión y equidad. 

El evento se llevó a cabo en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco el pasado 23 de octubre y contó con las participaciones de Enoé Uranga, Paulina Carrasco, Luis Héctor Inclán y Óscar Sánchez, bajo la moderación de Analhi Aguirre, coordinadora de la Red Universitaria de Géneros y Diversidad Sexual (RUGEDS) de la UDUAL. 

Roberto Escalante, secretario general de la UDUAL, reconoció la pertinencia de un tema que “no había sido tratado previamente por la red universitaria” y que buscaba posicionar a la RUGEDS en el interés de las universidades. En su intervención, Escalante agradeció a los ponentes e instó a la autores y en general a la audiencia a arriesgarse más al tratar los temas que la sociedad demande. 

Abrió la conversación Enoé Uranga, socióloga y política mexicana, para quien la revista invitó a reflexionar sobre la discriminación en las universidades, que son consideradas como “factor de cambio”; asimismo, reconoció que “existe resistencia en las altas esferas respecto a abordar la igualdad sustantiva, lo cual se acompaña con rezagos culturales y visiones machistas que no han sabido asumir las casas de estudio”.

Enoé Uranga, socióloga y política mexicana

Verdadera inclusión, no objetos de estudio

En lo que concierne a la participación de las mujeres en las universidades, Uranga afirmó que estas resistencias culturales generan ausencia de políticas académicas que combatan el acoso, la violencia y el hostigamiento en las universidades, es decir, que atiendan protocolos bases. En cambio, se tiene una visión que observa a la inclusión como un favor a las mujeres, es decir, el producto de un reclamo, mas no como un elemento indispensable para el desarrollo y fortalecimiento de las universidades.

En este sentido, Uranga detalló que el proceso de incorporación de las mujeres indígenas en la Universidad Autónoma del Yucatán (a la cual hace referencia el artículo de Norma Molina Fuentes “Arando surcos incorporación de las mujeres indígenas como académicas en dos universidades públicas mexicanas”) no es un combate a la discriminación, sino una postura de “mirar al otro como un objeto de estudio”. Y aseveró que no es una visión que entienda a la interculturalidad, sino que se trata de una mirada colonialista cuya raíz está asociada al género y a la raza, asumido a lo masculino y lo blanco, mientras que lo otro es un objeto de estudio

Más allá de las formas de la diversidad

Paulina Carrasco, psicóloga y especialista en el tema transgénero, enfatizó que si bien los alcances en la política pública son importantes, más lo es ejercer, desde lo individual, la responsabilidad hacia uno mismo y subrayó que “la educación no es el deber ser porque es colonizar; la diversidad tiene otras formas”.

En su experiencia profesional, Carrasco afirmó que en materia de violencia de género se ataca también a lo femenino como forma de vida de los sujetos LGBTTTIQA. Asimismo, resaltó la falta de estadísticas y estudios acerca de los transfeminicidios en México.

Paulina Carrasco, psicóloga y activista LGBTTTIQ

Finalmente, Carrasco hizo hincapié en responsabilizarse desde lo individual: “es importante que existan normas y protocolos que sensibilicen a los agentes, sin embargo esto no se puede lograr si no hay un autoreconocimiento de lo trans”.

Luis Héctor Inclán, académico de tiempo completo en la Universidad Iberoamérica y encargado de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero, invitó a los asistentes a visitar el archivo feminista de Ana Victoria Jiménez y los 70 fondos documentales del recinto que preside. 

En palabras de Inclán, Ana Victoria Jiménez es una protagonista del movimiento feminista mexicano desde los años sesenta como se señala en la revista: “es prácticamente el momento en que se inicia el movimiento ya organizado, más consciente como tal de un movimiento feminista y ella se dedica a las artes gráficas”.

Un archivo para entender el movimiento feminista

El académico destacó que la colección se compone de las aportaciones de Ana Victoria Jiménez, como editora, fotógrafa y diseñadora de carteles, proporcionaba al movimiento mientras militaba en él. El acervo se compone de más de 3000 fotografías, revistas, artículos, volantes que se repartían en loas manifestaciones, carteles y libros de su biblioteca personal. Además, se cuenta con una sección de documentos que proviene de diversas organizaciones feministas, por ejemplo, del sindicato de costureras, que Ana Victoria Jiménez recopiló y organizó. 

Luis Héctor Inclán, director de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero, Universidad Iberoamericana

En 2011, por las gestiones sobre todo de Karen Cordero, académica en el Departamento de Arte de la Ibero, el archivo llegó a la Iberoamericana donde se digitalizó para su consulta in situ y remota. Las cifras de lo que tiene el archivo son: 3300 imágenes fotográficas, la mayoría de autoría de Ana Victoria, 550 volúmenes bibliográficos, 100 ejemplares hemerográficos y una colección casi completa de la revista Fem, 300 folletos y agendas. 

De acuerdo con Inclán, “las agendas eran instrumentos de difusión de los derechos de las mujeres, entonces Ana Victoria aprovechó para insertar las consignas, los derechos, los reclamos e incluso información sobre la salud reproductiva”.

Un concepto social en constante cambio, la familia

Finalmente, Óscar Sánchez, fotógrafo de formación y uno de los ilustradores del número 81 de Universidades, expuso sobre su portafolios o ensayo fotográfico en donde muestra la vida de las parejas gay y lésbicas, del cual destacó que “es un trabajo que inició hace 20 años más o menos, cuando todavía era imposible que se le llamara familias a ese tipo de parejas”.

La lente Óscar Sánchez retrata la vida cotidiana de las personas gay, lesbianas y transgénero desde los años noventa, en un contexto en el que todavía no había gran cantidad de manifestaciones de la diversidad sexual. A este ensayo lo intituló “familias mexicanas, un ensayo de la familia diversa en México, o de la familia no convencional“. 

Sánchez va más allá del análisis de la década y comparte “algunas familias que retraté hace 15 o 20 años son completamente diferentes, pero siguen teniendo el vínculo; otras familias han permanecido estables, algunas de ellas las he vuelto a contactar, por lo que me doy cuenta de que la familia es un concepto social en constante cambio”. 

Óscar Sánchez, fotógrafo 

El otro portafolio que se muestra en Universidades 81 es un trabajo más introspectivo sobre la experiencia de vivir con VIH. En palabras de Sánchez: “es un trabajo que inició a los pocos años de enterarme que vivía con VIH; ahora 20 años después de vivir con la enfermedad, fue parte de una terapia mía el acercarme a la fotografía, porque de esta manera se me hizo más fácil seguir un tratamiento y seguirlo a la vez que documenté mi experiencia, para asimilar mi situación: la de una persona viviendo con VIH“. 

El ensayo presenta unas fotos con una narrativa sobre vivir con VIH. “Hay otros portafolios de este mismo ensayo, que son más de imágenes construidas a partir de estados de ánimo o de espacios y tiempos imaginarios en los que yo puedo estar habitando o puedo imaginar”.

El número 81 de Universidades se puede descargar aquí

LFRD

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