Universidad y Estado. Del pensamiento del siglo XIX a las reflexiones de la primera mitad del siglo XX : Hugo Casanova Cardiel

En este artículo se presenta una mirada panorámica sobre la idea de universidad en el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Se busca identificar algunos de los rasgos fundamentales del vínculo entre la universidad y el Estado. Así, a partir de la revisión del pensamiento de destacados filósofos y estudiosos de la educación superior, es ofrecida una interpretación de los modelos universitarios europeos del siglo XIX. Con ese mismo propósito, se presenta también una revisión de influyentes autores de inicios del siglo XX en torno a sus ideas sobre la universidad. Todo lo anterior tiene una gran significación para el cabal entendimiento de la universidad del siglo XXI.

Uno de los grandes temas en el estudio de la universidad es el referido al vínculo entre la propia institución y el Estado. Más aún, el surgimiento y constitución de la universidad solamente pueden ser entendidos a la luz de su intrínseca y compleja relación ante el Estado. Si bien dicho vínculo arranca en el siglo XIX en ámbitos geográficos muy acotados, llegará a extenderse por Europa y el resto del mundo, logrando proyectarse en términos temporales hacia el siglo XX. Hoy la universidad es la institución axial del conocimiento y representa, en un sentido profundo, la concreción del compromiso del Estado contemporáneo en favor de la educación en su nivel superior.

En tal sentido, con este texto se pretende la identificación de algunos elementos básicos para el surgimiento e institucionalización de la universidad de cara al establecimiento y desarrollo de los modernos estados nación del siglo XIX. El eje del análisis está constituido por la revisión de las ideas en las cuales se basó la creación de la institución decimonónica. Así, se acude al pensamiento de autores seminales, los cuales además de dar elementos para la creación de algunas instituciones modélicas en Europa, aportaron las bases para la refundación universitaria del siglo XIX y para su relanzamiento de cara al futuro en todo el mundo.

Antes de avanzar en tal propósito, conviene recordar que uno de los principales atributos de la institución universitaria es su carácter histórico. Y con ello no se está haciendo referencia a su casi milenaria tradición, sino a la condición que articula a la universidad a su tiempo y a su espacio. Es decir, para lograr un acercamiento pertinente a los diversos procesos que tienen lugar en la institución, resulta indispensable entender las articulaciones con su entorno. No obstante lo anterior, vale señalar que existe una coincidencia analítica acerca de los grandes cortes históricos para la institución: fundación en la Edad Media (siglos XI y XII) con los arquetipos institucionales de París y Bolonia; refundación (siglo XIX) con los arquetipos germánico, británico y francés; y surgimiento de la universidad contemporánea (siglo XX, mediados de los cuarenta) con una fase centrada en el arquetipo de la universidad estadounidense y con otra fase definida bajo el proceso globalizador de finales del siglo XX y de principios del XXI: la universidad deslocalizada geográficamente (Casanova, 2012).

Como antes ha sido planteado, el momento histórico abordado en este texto, es el que inicia en el siglo XIX y se extiende hasta los inicios del siglo XX. Es decir, el de la refundación universitaria. A partir del siglo XIX, la consolidación de los estados nacionales, así como la transformación de las estructuras económicas y sociales en Occidente, darán lugar al surgimiento de nuevas demandas hacia el ámbito del saber y sus instituciones. Entre tales instituciones destaca la universidad que se ocupa de la educación en su más alto nivel. No se trata sin embargo, de la institución heredada del Medievo, la universidad ha de transformarse de manera radical para responder a las demandas de un entorno que esta vez le ha asignado un encargo de alta relevancia social y política.

De manera paralela a la renovación institucional decimonónica surgirán importantes reflexiones que, desde el terreno de la filosofía y la política, acompañarán a una institución que se desarrollará a la par del surgimiento de los estados-nación. De tal suerte, tomarán forma los tres grandes modelos de universidad –el germánico, el británico y el francés– los cuales son ampliamente reconocidos por influyentes autores como Giner de los Ríos, (1905); Ben-David, (1992); y Wittrock, (1996) entre otros.

Texto completo:

www.udual.org/revistauniversidades/doss65-3.html

Universidades Año 1 – núm. 12 | núm. 65

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