Habitantes de megalópolis han adaptado su espacio personal: psicóloga de la Ibero

 

  • Citadinos han aprendido a anular su espacio personal al abordar el transporte público en “horas pico”
  • Uso de gadgets y audífonos, escape de estas situaciones de ansiedad

Incomodidad, inquietud y ansiedad son algunas de las sensaciones desagradables que enfrentan millones de personas que, como en la ciudad de México, ven invadido su espacio personal de forma cotidiana en el cada vez más saturado transporte público.

Sin embargo, las personas que viven en megalópolis han ido aprendiendo a crear espacios personales de manera inconsciente, para así hacer de esta molestia psicológica algo más llevadero, señaló la maestra Ana Lilia Villafuerte Montiel, coordinadora de la Maestría en Orientación Psicológica de la Universidad Iberoamericana.

De acuerdo con la académica del Departamento de Psicología de la Ibero, el valor que se asigna al espacio personal, que tiene como base biológica al instinto de supervivencia, depende de factores como la cultura del país, la personalidad de cada persona y el contexto en el que se desenvuelven de forma cotidiana.

“Hay países europeos donde el contacto físico no es tan popular para expresar las emociones, cosa muy distinta en América Latina, especialmente en México, donde es más cómodo este tipo de acercamiento”, indicó la académica.

Pese a esta costumbre de mantener un contacto físico con los demás, todas las personas tienen un espacio cuyos límites desean que se respeten. Pero hay ocasiones en que mantener estas fronteras es imposible, como puede ser al abordar el transporte público en “horas pico”.

Al vivir este tipo de situaciones de forma cotidiana, los citadinos han aprendido a restringir e incluso anular su espacio personal, al hacerse conscientes de que dicha invasión es finita, dijo la experta de la Maestría en Orientación Psicológica, único posgrado fuera de Estados Unidos o Canadá que ha sido acreditado por el Council for Accreditation of Counseling and Related Educational Programs, CACREP.

“Por salud mental, de forma inconsciente armamos nuestro propio espacio personal. Por ejemplo, la gente usa audífonos en el transporte público, lo que les da la sensación de estar tranquilos y a solas, a pesar de estar rodeados de desconocidos”, apuntó la académica, quien añadió que el uso de gadgets electrónicos en espacios aglomerados permite al usuario distraerse con un videojuego, leer un libro o interactuar en redes sociales con sus amistades y seres queridos, como una forma de sortear y expresar esta incomodidad.

“El espacio personal no sólo es lo físico, sino que tiene que ver con la forma en que nos sentimos con el mundo”, añadió la psicóloga, quien subrayó que en ocasiones las personas deciden voluntariamente sacrificar su espacio personal para cubrir otras necesidades sociales, como sucede con los asistentes a un concierto masivo.

También existen personas que, por el contrario, no son respetuosas del espacio personal de quienes los rodean. En ambientes laborales esto se refleja en quienes escuchan música con un volumen alto, sin tomar en cuentas que a sus compañeros les puede ser desagradable o distractor. Lo mejor en estas situaciones es que la persona que se siente invadida lo platique con el otro sujeto, de forma que éste se vuelva consciente de la situación.

Finalmente, para hacer menos estresantes las aglomeraciones en el transporte público, la académica compartió cinco sencillos consejos:

  • Ser consciente de que se trata de algo temporal. Esto no desaparecerá la incomodidad, pero ayudará a disminuirla.
  • Cargar con un libro o algún gadget que permita enfocar la atención del usuario durante el viaje.
  • Repasar mentalmente o por escrito los pendientes que se deben concluir cuando se llegue al destino.
  • En el caso de sentirse incómodo por el comportamiento de otra persona, lo mejor es expresarlo en los mejores términos posibles y no caer en el conformismo.
  • Hacer un balance de los beneficios que ofrece vivir en una gran ciudad y ser conciente de que este tipo de situaciones es parte del precio a pagar por dichas comodidades.

Para mayor información sobre este comunicado llame a Brenda Margarita Macías Sánchez, al teléfono 59 50 40 00, Ext. 7594.

Francelia Vargas Martínez, Jefa de Información, Comunicación Institucional de la Universidad IberoamericanaCiudad de México

Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio T, piso 5, Col. Lomas de Santa Fe, C. P. 01219

Fuente: http://www.ibero.mx/prensa, imagen cortometraje mexicano de Carlos Carrera.

 

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