Se otorgó el Reconocimiento Autonomía Universitaria

La distinción se entregó por primera vez.

En la ceremonia de conmemoración del centenario de Javier Barros Sierra, y en el acto final de la celebración por el 85 aniversario de la autonomía, se entregó la distinción instituida por la UNAM para honrar a quienes han hecho contribuciones relevantes para fortalecer ese principio.

Así, el Reconocimiento Autonomía Universitaria se otorgó, por primera vez, a ocho personajes que en varios momentos fueron fundamentales en la construcción y consolidación del régimen autonómico universitario: de manera póstuma, a Justo Sierra Méndez, fundador de la Universidad Nacional; de los tiempos de la llamada primera autonomía, a Alejandro Gómez Arias y José María de los Reyes; a los exrectores Ignacio García Téllez y Manuel Gómez Morín; de una etapa posterior, a Ignacio Chávez Sánchez y Javier Barros Sierra (galardón que recibieron sus familiares), y también se entregó en sus manos a Guillermo Soberón Acevedo, exrector de la Universidad Nacional.

Además, fueron distinguidas tres instituciones públicas de educación superior, precursoras en la lucha por la autonomía: las universidades Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), de Sinaloa (UAS) y de San Luis Potosí (UASLP).

En el acto, encabezado por el rector José Narro Robles, también se entregó la Medalla por el Centenario del Natalicio de Javier Barros Sierra a su hijo Javier Barros Valero, la que, a partir de hoy, se incorpora a la Serie Rectores, que recuerda a algunos de los coordinadores de los esfuerzos de nuestra comunidad, como homenaje a la memoria de un universitario apreciado.

Un elemento dinámico

Al hacer la semblanza del exrector Barros Sierra, el coordinador de Asesores del Rector, Jaime Martuscelli Quintana, refirió que para aquél la Universidad debía transformarse a fin de atender las necesidades sociales; señalaba que la enseñanza superior no sólo debe buscar el ajuste con la realidad, sino además convertirse en elemento dinámico que promueva la transformación económica del país.

En el contexto del Movimiento Estudiantil de 1968, cuando esta institución sufrió el ataque contra el plantel San Ildefonso de la Escuela Nacional Preparatoria, apareció el rector Barros Sierra pleno de legitimidad institucional y reconocimiento social para defender con dignidad la autonomía. Al allanarse la Ciudad Universitaria, dijo que la autonomía es esencialmente la libertad de enseñar, investigar y difundir la cultura, y que estas funciones deben respetarse.

Luego de recibir la medalla, Barros Valero sostuvo que su padre y la autonomía “se hallan estrechamente vinculados por la defensa serena y valiente que hizo de ella en un momento particularmente crítico de la historia de nuestra casa de estudios y del país”.

En 1968, con la sola investidura de rector y sin más poder que el derivado de su autoridad moral e intelectual, defendió a la institución de sus enemigos internos y externos, abiertos y embozados. Estaba en juego la autonomía universitaria y, con ella, las libertades individuales y colectivas, el ideal político y social de la democracia en México, abundó en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario.

Para él, la UNAM fue su cuna, casa, causa y razón de ser; una verdadera alma mater. Por ello resolvió, sin dudar un solo instante, encabezar su defensa cuando fue agredida por un gobierno retrógrado, remarcó.

Lucha y logro

En nombre de quienes recibieron el Reconocimiento Autonomía Universitaria, que se entregará cada cinco años en ceremonia solemne, el exrector Guillermo Soberón sostuvo que esa condición no sólo es un ordenamiento que marca el derecho de esta casa de estudios a organizarse y administrarse a sí misma, sino también, más que nada, “hay que entenderla como la libertad para conducir su quehacer en apego a los principios que la rigen: libertad de cátedra y de investigación, de pensamiento y de creación”.

La autonomía, prosiguió, define una forma de vida que orienta a los universitarios en un sentido de enaltecimiento, para ser cada vez mejores y cumplir con las funciones primordiales de la institución, en beneficio de su comunidad y la sociedad.

En su oportunidad, José Narro señaló que la autonomía es hecho y proceso, lucha y logro, consecución y defensa, prerrogativa y responsabilidad; pero es, sobre todo, libertad. Sin ella, estaríamos disminuidos, asentó.

“A partir de la vigencia de este principio servimos mejor a nuestra sociedad. Por ello, no claudicaremos en su defensa y haremos lo necesario para fortalecerla; éste es el legado que nos dejaron otras generaciones y la herencia que debemos transmitir a nuestra juventud.”

Es el principio fundamental de las instituciones públicas de educación, condición indispensable para el desarrollo de su quehacer, la base a partir de la que se pueden desempeñar, con libertad, docencia, investigación y difusión de la cultura.

“Pero la autonomía también representa la obligación de rendir cuentas, de ejercer el compromiso con la sociedad que nos da razón de ser; implica la transparencia en el uso de los recursos que aporta la nación, la exigencia de calidad en el desarrollo y el cumplimiento de las tareas sustantivas”, subrayó.

En cuanto al Reconocimiento Autonomía Universitaria, expresó que constituye un recordatorio de que hay personas e instancias que han destacado en la defensa de la educación superior pública, quienes han luchado en favor de la autonomía, han hecho aportes significativos a la sociedad y se han constituido en ejemplos que conviene seguir, en modelos que es indispensable dar a conocer.

Recibieron el galardón el bisnieto de Justo Sierra Méndez, Manuel Peimbert Sierra; el sobrino de Alejandro Gómez Arias, Enrique García Formentí Gómez; y la hija de José María de los Reyes, Sara de los Reyes de Suárez. Asimismo, el hijo de Ignacio García Téllez, Ignacio García- Téllez Madrazo; la nieta de Manuel Gómez Morín, Alejandra Gómez Morín Fuentes; el nieto de Ignacio Chávez, Ignacio Chávez de la Lama; el hijo de Javier Barros, Javier Barros Valero, y Guillermo Soberón.

De igual manera, los rectores Medardo Serna González, de la UMSNH; Juan Eulogio Guerra Liera, de la UAS, y Manuel Fermín Villar Rubio, de la UASLP.

Asistieron al acto, Eduardo Antonio Chávez Silva y José Meljem Moctezuma, presidentes en turno de la Junta de Gobierno y del Patronato Universitario, respectivamente; Eduardo Bárzana García, secretario general, y Carlos Arámburo de la Hoz, Estela Morales Campos y María Teresa Uriarte Castañeda, coordinadores de la Investigación Científica, de Humanidades y de Difusión Cultural, entre otros.

Fuente:

http://www.gaceta.unam.mx/20150604/se-otorgo-el-reconocimiento-autonomia-universitaria/

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